jueves, 28 de febrero de 2013

Lamento mi impuntualidad.

Debería haber llegado hace una hora, pero nuevamente me perdí. Me perdí en la infinidad de recónditos lugares que no conocía en las calles de siempre. Cuando de pronto aparecí en la estación me aventuré a tomar el tren de siempre y recorrer el camino de siempre, sin embargo esta vez aquellos pasadizos en los que se viaja a la velocidad inercial parecían tan lentos, tan monótonos... Y comencé a pensar en la monotonía de la creación humana, y no de la creación del ser en sí , sino la que este emplea ya creado. La frustración me ahogó durante horas, aquellas horas divagando, horas que se comprimían en cada mundo estacional, mientras yo observaba -sin observar- la convergencia de todos aquellos personajes en mi rutinal viaje. Nunca me había sucedido, quizás hoy sí quería perderme, quizás hoy fue consciente.

Lamento mi impuntualidad, es que se me acabó el tiempo y no sé dónde puedo comprar más.

martes, 5 de febrero de 2013

Ha llegado carta

"Sé que no te gustan las flores aunque a mi parecer unas cuantas valdrían el sacrificio de sacarte un sonrisa. Pero no iré contra tus ideas, más bien te acompañaré en ellas, por eso las semillas. Son flores por nacer, yo te las entregué pero dependerá de ti plantarlas, esa será tu decisión, en el momento que creas indicado, mientras tanto esperaré el momento en que juntos las reguemos y veamos como florecen.
Sé que entenderás qué te quiero decir. Espero te haya gustado mi regalo.
Con amor. " 

Unas cuantas lineas escritas en cursiva sobre un trozo de papel junto a unas cuantas semillas dentro de un sobre blanco tamaño oficio.